Alopecia Frontal Fibrosante

La alopecia frontal fibrosante es una patología caracterizada por el retroceso gradual de la línea de inserción capilar en el área frontotemporal y parietal, acompañada de una modificació cicatrizal en la zona alopécica. En algunos casos pueden sumarse otras manifestaciones clínicas como la caída de cejas, la inflamación perifolicular y la pérdida del vello corporal en general.

Normalmente se asocia a personas con hipotiroidismo y mujeres en etapa de menopausia. No obstante, durante la última década también se han registrado numerosos casos en pacientes masculinos mayores de 40 años. A nivel histopatológico presenta infiltrado linfocitario y fibrosis lamelar, por lo que la mayoría de los médicos deciden implementar terapias basadas en fármacos esteroideos como el minoxidil o la finasterida.

Alopecia frontal fibrosante causas

El origen de este trastorno aún no se encuentra completamente aclarado. Sin embargo, se ha comprobado que existen elementos inmunitarios y hormonales involucrados en su causa.

Según la teoría endocrina, la disminución brusca de estrógenos producida por la menopausia podría ser la causante de los cambios del ciclo folicular, dando lugar a una serie de fenómenos de tipo inflamatorios que conducen a la presentación de la alopecia frontal fibrosante. Pero, desde el punto de vista autoinmune, la expresión de esta enfermedad está condicionada por un mecanismo inmunológico muy similar al del vitíligo, donde el propio organismo ataca constantemente al folículo piloso suscitando un estado de inflamación prolongado que termina destruyéndolo.

alopecia frontal fibrosante

En cuanto al componente genético, no se ha demostrado que influya de forma directa en la alopecia frontal fibrosante, a pesar de que aproximadamente el 10? los pacientes registrados con esta clase de alopecia cricatrizal refieran antecedentes familiares de dicha patología. Razón por la cual todavía existen diversas interrogantes acerca de sus causas, y no rechazan la incidencia de algún factor medio ambiental.

Alopecia frontal hombres

La presentación de alopecia frontal fibrosante en pacientes varones son casos excepcionales de gran interés médico, pues tanto su diagnóstico como posterior tratamiento son un verdadero desafío clínico.

Los casos masculinos de alopecia frontal se muestran de igual forma que en pacientes femeninas: pérdida de cejas y vello corporal, pápulas faciales, eritema perifolicular y regresión del borde de implantación capilar frontotemporoparietal. Siendo las pápulas faciales junto con la alteración del vello las manifestaciones más frecuentes en comparación con el sexo femenino.

¿Cómo diferenciar las alopecias comunes de la alopecia frontal fibrosante en hombres?

Caída de las patillas: la calvicie común tiende a producir extensas áreas de pérdida capilar. Pero, por muy amplia que sea la afectación, siempre hay ciertas zonas donde el vello se hace inmune al efecto de los andrógenos, por ejemplo: los laterales de la cabeza, la nuca y las patillas.

Pérdida del vello de la barba: la alopecia frontal fibrosante se caracteriza por producir una disminución simétrica y permanente del pelo de la barba, a diferencia de la alopecia areata cuya pérdida es temporal y fácilmente recuperable.

Presencia de pápulas faciales: las pápulas faciales son vesículas de pequeño tamaño cuyo contenido se conforma por material purulento, estas se distribuyen por toda la cara, agrupándose especialmente en los sitios donde se perdió el vello.

Caída del vello de las cejas: la pérdida progresiva del vello de las cejas es un signo inequívoco de enfermedades dermatológicas como la alopecia frontal fibrosante. En muchas ocasiones puede ser el primer indicio de la enfermedad, por lo que si se detecta a tiempo es posible detener su caída total.

Inflamación y enrojecimiento de la línea de nacimiento capilar: este signo es típico de la alopecia frontal fibrosante. En el campo médico se conoce como signo de flogosis, lo que significa que la línea de inserción del cabello estará enrojecida, inflamada, caliente y dolorosa. Asimismo, puede presentar zonas localizadas con descamación de color blanco (hiperqueratosis).

La identificación de los puntos antes mencionados son claves para realizar el diagnóstico clínico oportuno de alopecia frontal fibrosante masculina. Dejando a la tricoscópia digital y a la biopsia cutánea como exámenes meramente confirmatorios.

Tratamiento para la alopecia frontal fibrosante en hombres

La mayoría de las investigaciones actuales se enfocan en la eficacia de las terapias farmacológicas para la alopecia frontal fibrosante en mujeres debido a la baja incidencia de casos en hombres. No obstante, el tratamiento para ambos sexos suele ser prácticamente el mismo.

En hombres, la dosis de antiandrógenos se limita a una toma diaria, con la finalidad de obtener mayor supresión androgénica en el folículo piloso en el menor tiempo posible. De igual forma, el sexo masculino puede necesitar con mayor frecuencia la indicación de isotretinoína vía oral, dado que presentan brotes más agresivos de pápulas faciales que las mujeres.

Por otro lado, la aplicación de corticoides intramusculares o tópicos son ideales para detener una inflamación de la barba y de la línea de inserción del cabello. 

Alopecia frontal en mujeres

La alopecia frontal fibrosante es una enfermedad dermatológica de aparición común en mujeres post menopáusicas con edades comprendidas entre 45 y 85 años con un promedio de 63,5 años. De hecho, según las últimas investigaciones publicadas sólo el 5? los casos ocurre antes del climaterio.

alopecia frontal fibrosante en mujeres

El patrón de caída capilar proporcionado por esta clase de alopecia es bastante único, puesto que se evidencia un retroceso lento y constante de la línea frontal de la implantación del cabello. También es frecuente que se caigan pelos de las cejas, pestañas, vello facial y corporal.

Durante su etapa inicial, la alopecia frontal fibrosante no produce síntomas, aunque aproximadamente un tercio de las pacientes refieren prurito en la zona afectada y sensación de ardor o dolor en el cuero cabelludo, síntoma conocido como tricodinia.

Es importante resaltar que cerca del 20? las mujeres afectadas sufren de forma paralela otra clase de calvicie como la alopecia androgénica femenina.

Diagnóstico

El diagnóstico clásico de la alopecia frontal fibrosante se efectúa correlacionando los datos obtenidos en el examen físico, es decir, los hallazgos clínicos con los resultados histológicos provenientes de la biopsia cutánea. Sin embargo, lo habitual es que el dermatólogo lleve a cabo el diagnóstico con solo una dermatoscopia, ahorrando al paciente y a su familia la necesidad de pagar una biopsia. Para ello, es necesario que realice una evaluación minuciosa, debido a la frecuente coexistencia de la alopecia frontal fibrosante con la alopecia androgénica.

Tratamiento

El tratamiento ideal para la alopecia frontal fibrosante varía de paciente en paciente, por lo que es fundamental individualizar las indicaciones terapéuticas de acuerdo a las características de cada persona y algunos parámetros básicos como el grado de severidad de la afectación.

Los tratamientos más populares son los corticoides sistémicos intralesionales, los fármacos antiandrógenos y los antipalúdicos. Siendo la terapia doble, es decir, la aplicación conjunta de corticoesteroides y antiandrogénicos, la terapéutica preferida por la mayoría de los médicos, reforzando así la hipótesis etiológica del mecanismo autoinmune-hormonal de la enfermedad.

En casos severos de caída capilar, el médico tratante puede sugerir el trasplante de cabello (microinjertos) como medida heroica para recuperar la densidad normal de la zona afectada, siempre y cuando el proceso inflamatorio se encuentre completamente estabilizado.

Los estudios más recientes apuntan a los fármacos inhibidores de la 5alfa-reductasa (comercializados bajo los nombres de finasteride y dutasteride) como tratamiento de elección para la alopecia frontal fibrosante, gracias a que demostraron ser capaces de producir hasta un 50? mejoría en las pacientes. Este descubrimiento ha dado pie a nuevas investigaciones cuyo objetivo no se limite a conseguir la estabilización de la patología, sino extender su búsqueda a la posible repoblación capilar.

Pronóstico

Las formas de alopecia frontal fibrosante que poseen peor pronóstico de todas son las que están relacionadas a la pérdida de pestañas, cejas y vello axilar, junto con la aparición masiva de pápulas faciales eritematosas. De presentarse estos signos de manera precoz, es probable que el dermatólogo a cargo considere oportuno iniciar un tratamiento vía oral para enlentecer o evitar la progresión agresiva de la alopecia.